En OCU tenemos una política de responsabilidad social que nos permite fomentar diferentes actividades con nuestros empleados. En este caso vamos hablar de la última actividad que OCU ofreció a sus empleados. Como empresa que fomenta la vida saludable se lanzó la siguiente propuesta a los empleados, la oportunidad de participar en las “Primeras olimpiadas saludables online interempresas”, organizadas por eHealth Challenge en colaboración con la Fundación más familia y Cruz Roja Española. Era un evento muy novedoso y que nos pareció interesante para participar. Se celebraron durante el mes de febrero de 2017 y a esta primera edición se presentaron 38 empresas de 5 países con una participación total 8.467 empleados de estas empresas. Podemos decir que estamos muy orgullosos de que por parte de los compañeros hubo una gran participación y competitividad, lo que nos permitió obtener 6 premios en distintas categorías, entre ellos el “Trofeo Corporativo PYME 1º Clasificado KM Categoría Cycling” y el “Trofeo Corporativo PYME 1º Clasificado MEDIA Categoría Cycling” que los ganó nuestro equipo “TAYRONA RIDERS”. A continuación podéis leer los testimonios de cada uno de los integrantes del equipo ganador de OCU:

Tayrona Riders – Desafío 2017

El equipo de ciclismo “Tayrona Riders“ obtuvo el tercer puesto entre todos los equipos participantes, a continuación les dejamos un video y una reseña de las experiencias vividas por el equipo en la competencia.

El desafío, el inicio de una nueva rutina de vida.

Personalmente y sin duda alguna, el desafío fue eso… todo un “desafío“. Recuerdo que inicie con el trayecto de la Casa a la Oficina y viceversa, pero la distancia entre ambos puntos (No sumaba más de 3 Km diarios). Por ello, decidí alargar la distancia y acompañar a mi compañero de equipo Carlos Quiroga (a quien llamaré mí Co-equipero), en parte de su recorrido antes de llegar a casa. Esto, ya me sumaba más kilómetros y comenzaba a acumular mayor distancia, pero claro, también implicaba llegar más tarde a la casa. Aunque a mi esposa le gustaba mucho que hiciera deporte, ya me reclamaba por el tiempo que duraba en llegar y es entendible, ya que en estos recorridos llegábamos a hacer hasta  50 Kilómetros con mi Co-Equipero. Al llegar a casa, inclusive mi hijo de 2 años y medio ya estaba dormido, lo cual resultaba duro, a pesar de la satisfacción que sentía de lo que estaba logrando, pues cada día me retaba a mí mismo. Entonces para “reponer” un poco el tiempo en casa, algunos días salía en la mañana a las 5:00 am y realizaba un recorrido de aproximadamente 12 Kilómetros. Con esto, en la tarde hacia un recorrido más corto y estaba en casa más temprano.

Luego, para sumar más Kilómetros con mi Co-equipero, decidimos explorar recorridos más extensos los fines de semana. Iniciamos subiendo el Alto del Vino, el cual está ubicado al Salir de Bogotá por la calle 80. Para llegar al pie de la montaña, desde mi casa se recorren 35 Kilómetros y para conquistar la cima, que está a 2.866 metros de altura y cuya pendiente en promedio es del 5.4 %, con una máxima del 8.6%, en un recorrido de 4 Kilómetros, se necesita no solo un estado físico aceptable sino también un buen estado mental. Al conquistar la cima, me di cuenta que se pueden romper barreras y los limites se pueden superar. Aquello, lo recuerdo como si fuera ayer el día en que logramos dicha meta, subir hasta el alto.

Cada fin de semana queríamos hacer más y más kilómetros, tanto así, que recuerdo un sábado que salimos con mí Co-equipero cada uno desde su casa a las 5:00 am y luego de recorrer un aproximado de 150 Kilómetros, pincharnos dos veces. Adicionalmente, perdimos una pieza de una bicicleta por lo cual, Carlos tuvo que conseguirla en el pueblo más cercano y volver a subir el alto del vino, mientras yo esperaba en medio de las nubes. Regresamos a las 9:30 de la noche  a nuestras casas, después de superar dicho suceso y otros más. Tal vez, podría decir que fue el día con más tropiezos del desafío, pero como siempre de gran satisfacción.

Luego de este desafío me ha quedado un estilo de vida más deportivo, sigo llegando a la oficina en bicicleta y acompañando en parte del trayecto a mi Co-equipero en algunas ocasiones. Inclusive, he llegado a subir en los últimos días otro cerro, el Alto de Patios, cuyo recorrido son 6.6 Kilómetros, una altura de 3.000 metros con una pendiente en promedio de 6.18% y una máxima del 10%. Éste es otro recorrido que para aquellas personas que practican ciclismo, es todo un reto y para mí, un Nuevo Desafío logrado.

Cuáles son los logros más significativos que usted obtuvo en el desafío?

Al haber trascurrido la mitad de las olimpiadas, es decir, de 4 semanas que duraba la competencia ya habían pasado 2 semanas y yo me encontraba en la quinta posición dentro del equipo Tayrona y es importante aclarar que el equipo estaba conformado por 5 miembros, los kilómetros que tenía registrado tan solo eran 76 km y el que se encontraba en la cuarta posición me llevaba un poco más que 400 km de ventajas; Mi participación en el equipo no generaba mucha felicidad entre sus miembros y me exigían que cumpliera con los compromisos que al inicio de la competencia se habían trazado!, fue así como inicio el desafío de llegar a ocupar el cuarto puesto dentro de mi equipo y convertir los días que faltaban

Son las 4:30 AM de la mañana el despertador suena y no tengo ganas de levantarme, pero esta no es una opción que puedo tomar, rápidamente me levanto para alistarme, 4:50 AM desayuno un banano con un jugo de maracuyá para a las 5:00 AM salir como alma que lleva el diablo a registrar kilómetros, la calle está muy oscura y una ligera llovizna me invita a quedarme en la casa bajo una cobija caliente y con ese pensamiento en la cabeza realizo el primer pedalazo!

Al principio de la mañana a 3 horas de haber iniciado a recorrer las calles en mi bicicleta llegaba a la oficina para iniciar mi jornada laboral y a las 6:00 PM volvía a salir a montar para continuar registrando kilómetros… este panorama lo repetí de lunes a viernes y durante los fines de semana la competencia interna se ponía dura y la esperanza de alcanzar este cuarto puesto se desvanecía entre el sudor y el golpe de las manecillas del reloj que cada vez más lo acercaban a la línea de meta.

Al llegar a la última semana de las olimpiadas donde las ganas de que se terminara la competencia y las ganas de quedar en cuarta posición luchaban entre sí era poco lo que faltaba para lograr mi objetivo, pero el cansancio fruto del esfuerzo de muchos días se sentía como un freno en mi bicicleta, ninguno de los miembros del equipo Tayrona estaba dispuesto a bajar su ritmo y perder sus posiciones.

El último día de la competencia faltando 30 minutos para el fin de la competencia todos los miembros del equipo Tayrona sincronizaron sus últimos kilómetros y se revelaron las posiciones finales del equipo en donde quedo en tercer puesto! Y este fue el logro más significativo en el desafío el cual fue posible realizar con disciplina, fijando objetivos, dividiendo el gran objetivo en pequeños y desprendiéndome de las barreras que nos ponemos cuando iniciamos una actividad.

Qué hábitos saludables le dejó el desafío:

Antes del desafío  yo practicaba el ciclismo los fines de semana, pero en los días entre semana no hacia ningún ejercicio. Cuando inició el desafío, nos pusimos una meta en el equipo, que consistió en montar en bicicleta la mayoría de los días entre semana haciendo los trayectos casa-trabajo y trabajo-casa. Yo estaba preocupado de no poder hacer esos trayectos todos los días, ya que la distancia del trabajo a mi casa es de 12 km, lo cual implicaba montar 24 km diarios, algo que nunca antes había hecho. Adicionalmente los domingos los aproveche para hacer trayectos largos.

Durante la primera semana realicé estos trayectos con mucho entusiasmo, pero llegaba agotado en la noche debido a la “gran distancia” recorrida. Durante la segunda semana, se empezó a poner competitiva la competencia y ya no era suficiente hacer los trayectos normales trabajo-casa, sino que los jueves hacia un trayecto extra antes de llegar a la casa para hacer unos 10 kilómetros adicionales. Ya en la tercera y cuarta semana, tuve que buscar un trayecto más largo para ir y volver al trabajo, ya que los 24 km diarios eran insuficientes para la competencia, fue entonces cuando encontré otra ruta que me permitía hacer 20 km por trayecto, es decir pasé de 24 km a 40 km diarios. Adicionalmente a esto, hacia rutas largas los sábados y los domingos, aproximadamente entre 100 y 140 kilómetros cada día.

Al finalizar el desafío, no solo se incrementó sustancialmente mi capacidad deportiva, sino que me hace mucha falta salir a montar bicicleta entre semana, por lo cual ahora aprovecho cualquier oportunidad para ir a la oficina en bicicleta y hacer trayectos largos los fines de semana.

¿Cuál será su meta para el siguiente desafío?

Incrementar el kilometraje diario de recorrido fortaleciendo el hábito del deporte e incrementando el esfuerzo constante día a día lo cual permitirá que en cada recorrido se identifiquen las fallas y las formas de corregirlas con lo cual se superara cada reto propuesto e impulsará para que en cada momento de competencia se incremente la motivación y disciplina con el deporte.

¿Cuál fue la lección que me dejo el desafío?

El trabajo en equipo es muy importante por eso la frase “si quieres llegar primero anda solo pero si quieres llegar lejos anda acompañado” aplica 100%,  porque estaba acostumbrado a rodar solo y lo máximo que había andado eran 70 KM lo que para el inicio de la competencia me parecía más que suficiente pero a medida que avanzaban las semanas era demasiado corta y  al tratar de realizar recorridos más largos solo  se sentía mucho más el desgaste, cuando íbamos en la mitad del desafió empecé a rodar acompañado y sorprendentemente el desgaste físico y mental se mermo dramáticamente lo que hizo que al final pudiera lograr hacer un recorrido de  140 KM.La labor que me encomendaron los integrantes del equipo de ser el capitán fue bastante enriquecedora, tenía que mantenerme motivado y motivar al resto del equipo. Sentía una gran presión porque no podía defraudar a mi equipo, tenía que mantenerme siempre en la punta avanzando, yo era el referente del equipo y tenía que poner la pauta, el buen ejemplo.  Lo mejor de todo es que al finalizar el desafió se sintió ese ¡en hora buena! Los resultados se dieron, logramos ubicarnos en tercer lugar global a nivel de equipos y que OCU estuviera en el primer lugar en ciclismo, en ese momento uno se da cuenta que todos los esfuerzos rindieron frutos que todo valió la pena y sobre todo que las barreras están en nuestras mentes.

 

Entrada elaborada por Fabio Cortés, Rafael Salcedo, Carlos Quiroga, Primo Rentería y Óscar Martínez.